Consejos para mantener sanos a los niños durante la temporada de resfriados y gripe

¿Qué pueden hacer los padres para reducir las posibilidades de que sus hijos se resfríen o contraigan la gripe? Aquí hay seis pasos sencillos para que los padres mantengan a sus hijos sanos y menos propensos a contagiar resfriados o gripe debido a su contacto cercano con los niños en la escuela o la guardería.

Cómo mantener saludables a sus hijos durante la temporada de mayor contagio

Haga que los niños se laven las manos con frecuencia en casa y en la escuela.

Dado que los niños a menudo se tocan la boca y la cara, los padres deben asegurarse de que las manos de sus hijos se laven con agua y jabón para eliminar los gérmenes antes de comer, después de ir al baño y cuando entren después de jugar. El desinfectante de manos se puede usar cuando no es posible lavarlo.

En el interior o al aire libre, manténgase activo.

Los niños deben hacer ejercicio moderado y regular para estimular su sistema inmunológico. Los estudios han demostrado que mantenerse activo puede ayudar a reducir los episodios de resfriado y gripe.

Dormir lo suficiente.

Los niños necesitan entre 9 y 14 horas de sueño al día según su edad. La falta de sueño puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermarse.

Consuma una dieta bien balanceada.

Proporcione comidas con muchas frutas y verduras coloridas para ayudar a estimular el sistema inmunológico de los niños. Busque alimentos ricos en vitamina C y vitamina D, y evite los alimentos con alto contenido de aditivos, conservantes y azúcares.

Disminuye el estrés.

Las hormonas del estrés elevadas pueden provocar una disminución de la inmunidad. Déles a los niños suficiente tiempo libre para descansar y jugar creativamente para ayudar a reducir sus niveles de estrés y evitar que se enfermen.

Evite compartir con gérmenes.

Compartir es bueno para los niños, pero muchos elementos que se comparten comúnmente pueden ser caldo de cultivo para los gérmenes. Enséñele a los niños a no compartir nunca pajitas y tazas, gorras y bufandas, o cualquier cosa que entre en contacto con sus bocas y caras.

Cuando los niños se enferman, es importante que los padres los dejen en casa y tomen medidas para evitar que los gérmenes se transmitan a otras personas. Si no está seguro de si una enfermedad requiere una visita al médico, es mejor pecar de cauteloso.

Coronavirus ¿Cuál es el riesgo de que mi hijo contraiga este virus?

La mayoría de las personas que han contraído COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, son adultos. Los bebés y los niños no parecen correr un alto riesgo. Los bebés pueden tener un riesgo mayor, pero los expertos no lo saben con certeza.

En casos muy raros, los niños con el nuevo coronavirus pueden contraer una enfermedad grave, como acumulación de líquido en los pulmones o insuficiencia orgánica. Pero para la mayoría de los niños, el riesgo parece ser mayor de que puedan propagar accidentalmente el virus, no de enfermarse.

Hay formas sencillas de asegurarse de que no lo contagien: lavarse las manos con frecuencia, limpiar su casa con frecuencia, mantenerlos alejados de las personas enfermas, usar máscaras cuando estén cerca de otras personas y limitar o detener las citas para jugar en persona.

También querrá tranquilizar a su hijo si está ansioso por los cambios en sus rutinas, como quedarse en casa y no ir a la escuela o no ver a sus amigos cara a cara. Esté atento a preocupaciones o tristezas inusuales, problemas para comer o dormir y problemas de atención. Hábleles sobre lo que está sucediendo y asegúreles que la mayoría de los casos son leves. Sus hijos captarán señales de usted, por lo que es importante que también mantenga la calma.

¿Son diferentes los síntomas del COVID-19 en niños y adultos?

Cuando los niños y adolescentes se enferman con COVID-19, sus síntomas parecen ser más leves que en los adultos. Ha habido muy pocas hospitalizaciones entre personas menores de 19 años en los España. Las investigaciones muestran que más del 90% de los niños que se enferman tienen síntomas similares a los de un resfriado de leves a moderados que incluyen:

  • Fiebre
  • Rinorrea
  • Tos
  • Vómitos
  • Diarrea

Algunos niños y adolescentes han sido hospitalizados con una afección llamada síndrome inflamatorio multisistémico en niños o síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico . Los médicos todavía están aprendiendo al respecto, pero creen que está relacionado con el nuevo coronavirus. Los síntomas incluyen fiebre, dolor abdominal, vómitos, diarrea, sarpullido, dolor de cabeza y confusión. Son similares a los del síndrome de choque tóxico o la enfermedad de Kawasaki, que provoca la inflamación de los vasos sanguíneos en los niños.

Los problemas graves son raros. Busque atención médica de inmediato si su hijo presenta alguno de estos síntomas:

  • Dificultad para respirar
  • No puedo retener líquidos
  • Cambios en el color de la piel, incluidos labios o cara azules
  • Confusión o dificultad para despertarse